A raíz de un comentario de Oscar Calvo en el post “Dónde comprar sitios web“, trataré de dar mis consejos sobre qué debemos observar cuando compramos una web. Por lo menos, lo que hago yo.

Estadísticas: Debemos pedir screenshots de las estadísticas del sitio e, idealmente, tener acceso para corroborar los datos y no caer en la trampa de una imagen retocada. Debemos prestar especial atención a la estabilidad del tráfico. Si el sitio tiene un crecimiento sostenido desde hace 2 años y el sitio está bien construido, lejos de cualquier práctica dudosa, podemos estar tranquilos. Pero comprar un sitio basado en que el último mes creció un 500% es muy riesgoso, porque ese crecimiento posiblemente caiga, ya que su origen se encuentra en un punto muy específico que no volverá a repetirse. Mientras más tiempo el sitio ha estado online, mejor.
Es conveniente mirar los visitantes únicos, las páginas vistas, los referrers, de qué buscadores vienen los usuarios (y en qué porcentaje), las principales keywords por las que ingresan y los países de los visitantes. Nuevamente, mientras más información será mucho mejor.

Ganancias: Todo el mundo que venda un blog en algún punto mencionará la palabra “potencial”. Desconfíen de inmediato! Lo que vale es el dinero que genere, no cuanto puedo llegar a generar. Ustedes se darán cuenta solos si tiene potencial o no, pero es un factor más, en cambio lo que genera es mucho más importante. De vuelta, al igual que con las estadísticas, mientras más tiempo lleva generando dinero en forma constante o ascendiendo será mucho mejor.

Tipo de negocio: Claro que cómo genere sus ganancias es muy importante analizarlo. Aunque es bueno siempre diversificar, cuando uno compra algo creo que es más conveniente tratar de eliminar la mayor cantidad de riesgos. Yo por ejemplo no voy a comprar una web que como negocio tenga vender velas aromáticas. No conozco nada de velas, y apenas tengo algo de experiencia en las ventas vía web. Probablemente me decidiré por una web con alto tráfico, para sacarle provecho con publicidad. Puede que no sea la mejor opción, pero es lo que yo conozco, y es en el ámbito donde puedo darme cuenta de si es bueno el negocio o tiene aroma a estafa.

Contenido: Revisen la mayor cantidad de páginas revisando si los artículos son contenido único o son copy&paste. Un sitio con contenido original será mucho más estable de cara a los buscadores. Además, por lógica nos asegura que quien nos está vendiendo el proyecto le ha puesto trabajo y no lo hizo en 5 minutos.

Enlaces: Muy importante es revisar los enlaces hacia la web. Es probable que muchos enlaces provengan de otros proyectos del dueño, por lo cual debemos tener en mente que éstos desaparecerán una vez vendido. Si su posicionamiento se basa en esos enlaces, entonces tengan cuidado. Pueden llegar a conversar el tema de que permanezcan los enlaces post-venta (yo lo he hecho sin problemas) pero mientras menos dependan de otros más tranquilos andarán. También es útil revisar si los enlaces no provienen de spam sino que son naturales, ya que es más probable que perduren y que esto no sea una molestia en el futuro.

Investiga al dueño: Chequea en qué otros proyectos está metido y qué tan serio es. Habla con él y preguntale la razón de la venta. Intenta ver si se pisa con algo, evidenciando contradicciones. Cuando compré este blog por ejemplo, al conocer a sus dueños y su seriedad, no dudé un segundo de la veracidad de los datos preocupándome únicamente por si me convenía o no comprarlo.

Penalizaciones: Revisen que no esté penalizado en los principales buscadores ni en AdSense.

Precio: Esto es lo más difícil de calcular y lo más relativo. Se habla de la ganancia mensual x10, x12, x24, etc. No hay una fórmula mágica. Será decisión de ustedes ver si les conviene o no. Yo he pagado bastante más de lo equivalente de un año de ganancias, y me ha salido bien. Sin embargo, es un riesgo más que correremos siempre al comprar una web, casi sin excepciones.

Faltan algunos puntos quizás, pero esos considero que son los más importantes.

Duden, como dije en el otro post, comprar una web es como comprar un auto usado. El dueño nos tratará de convencer de cualquier modo y mentirá si es necesario. Investiguen el mercado, dónde está el gran negocio que nos prometen y si es real, e intenten expandirse dentro del campo que les sea más familiar.

Finalmente, crucen los dedos porque aún tomando todos los recaudos algo puede salir mal. Una inversión es un riesgo y hay que enfrentarlo con total responsabilidad preparándose lo máximo posible.